Luego de que en 2014 ocurriera el peor brote de ébola registrado hasta el momento, surge un nuevo dato sobre esta enfermedad que podría encender las alertas del mundo. Se cree que el reciente brote de ébola que se identificó en Guinea fue originado por un hombre que contrajo el virus hacía 7 años y lo tuvo dentro de su cuerpo hasta ahora.
Los científicos creían que los últimos pacientes con el virus, lo habían contraído a través de animales, jamás pensaron que pudiera venir de un humano que aún, tanto tiempo después, seguía infectado. La secuencia genética del de 7 años y la cepa actual es casi idéntica, dijo la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su jornada informativa.
En 2016, hubo otro caso que dio qué pensar sobre la permanencia del virus en las personas cuando un hombre contagió a su pareja, 500 días después de haber sido diagnosticado, luego de mantener relaciones sexuales con ella. «Un nuevo brote que comienza después del final de una epidemia es aterrador y nuevo», dijo Eric Delaporte, médico de enfermedades infecciosas de la Universidad de Montpellier, de Francia.
Los síntomas del ébola son diarrea, fiebre, dolores musculares, de cabeza y garganta que derivan en fallos hepáticos y renales que terminan complicándose con hemorragias. Suelen aparecer entre los dos días y las tres semanas luego de haberse contagiado.