Leyla Sonmez, de 24 años, se sometió a una cirugía plástica que acabó con su vida. La estudiante decidió operarse la nariz en una clínica de Adana en Turquía, pero al salir del quirófano su cuerpo empezó a fallar.
En un mensaje de voz, la joven le contó a un amigo que le había sido imposible dormir, se sentía incomoda e incluso llegó a desmayarse varias veces. Además no paraba de salir sangre de su nariz y boca.
«Tengo un problema con mi corazón. Por eso tenía moretones en mis manos y pies. Mi circulación sanguínea es mala y mi cara está rígida«, dijo Leyla. Aún así los médicos le aseguraron a sus familiares de que mejoraría y podrían llevársela a casa muy pronto, reseñó Mirror.co.uk.
Leyla empeoró días más tarde y sufrió un paro cardíaco. Los médicos lograron reanimarla y trasladarla a cuidados intensivos, donde vieron que varios órganos de su cuerpo estaban fallando simultáneamente. Murió finalmente el 3 de febrero de 2019.

Para Ali Haydar Sonmez, su hija murió a causa de negligencia médica, pero en el examen forense no hay prueba de ello y aunque la fiscalía decidió no proceder la demanda contra el hospital, los familiares piden que este caso se resuelva en la corte.
