La violencia entre el estado y las guerrillas en Colombia no parece ver un final. El día de ayer el gobierno Colombiano suspendió el alto al fuego que se había declarado tan solo un par de días antes de que se acabara el año con el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Según los portavoces del gobierno el suspensión se debería a que la guerrilla se negaba a cesar sus operaciones ofensivas.
«Ante la posición asumida públicamente el día de ayer (martes) (…) hemos decidido suspender los efectos jurídicos del decreto» declaro el ministro del Interior colombiano, Alfonso Prada.
El decreto, en efecto, pretendía cesar las hostilidades entre ambos bandos desde el 1 de enero hasta el 30 de junio como una medida parte del primer ciclo de negociaciones. Los guerrilleros, sin embargo, alegaron que aquella tregua nunca formó parte de las iniciales negociaciones con los delegados del gobierno en Caracas (Venezuela) que tuvieron lugar entre noviembre y diciembre.
Se ha planteado desde entonces la posibilidad de volver a tocar el tema de la tregua cuando se reanuden las conversaciones en México.
«En el siguiente ciclo se reactivaría el diálogo sobre este particular», agregó Prada junto al ministro de Defensa, Iván Velásquez, el consejero presidencial de paz, Danilo Rueda, y la cúpula militar.
Así mismo, el ministro aseguró que el ejecutivo no considerara un cese al fuego bilateral ‘’hasta tanto no se reactive la mesa’’ de dialogo en México.
La Paz Que No Llega
Tras asumir el cargo, el presidente Gustavo Preto busco aplicar la ‘paz total’ bajo una iniciativa del mismo nombre. Esta pretende extinguir por completo el conflicto armando en Colombia que sigue afectando a gran parte de la población rural a pesar de la desmovilización de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y otras guerrillas como el M16 en 2017. No obstante, el número de total combinado de combatientes asciende a 15.000.
Según indican algunos estudios independientes, son alrededor de 3500 combatientes los que están afiliados con el ELN y operan al menos en 22 de los 32 departamentos de Colombia. Sus principales formas de ingresos son el narcotráfico y la minería ilegal.
El ELN tomó las armas en 1964 y desde entonces solo ha pactado un cese al fuego bilateral. Esto ocurrió mientras se negociaba un proceso de paz con el gobierno de Juan Manuel Santos (2010-2018) en 2017. La tregua, sin embargo, duró apenas 100 días puesto que los rebeldes perpetraron un ataque con explosivos a oleoductos estatales.