Desde el inicio de la pandemia de Covid-19 en 2020, el temor ha invadido al mundo. Lo que los científicos y médicos decían tener controlado, terminó convirtiéndose en una de las peores tragedias mundiales, dejando millones de muertos a su paso. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió en su momento sobre la letal infección por Coronavirus.

La creación de vacunas brindó esperanza para la población, que se aferró a la inoculación como su única salvación. Las inyecciones llegaron y habitantes de varios países empezaron a ser inmunizados. El problema era que el virus ya había mutado, y sus variantes parecían ser más agresivas y contagiosas. Del Alfa, se pasó al Beta y de ahí al Gamma. Todas pudieron ser relativamente controladas, hasta que llegó la Delta, que volvió a poner en duda la efectividad de las vacunas.

Pacientes que ya habían pasado el virus resultaron reinfectados, los vacunados siguen contagiándose y contagiando a otros, aunque aparentemente la vacuna ayuda a disminuir el factor de riesgo de mortalidad del virus. Sin embargo, científicos expertos aseguran que lo peor está por venir. Las variantes Eta, Kappa y Lota comienzan a invadir países enteros, pero la más preocupante podría ser Lambda que ya ha hecho estragos en Perú, Argentina, Chile, Ecuador; y también en Texas y Carolina del Sur, en Estados Unidos.

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com