El papa Francisco sorprende de nuevo al nombrar como ‘número dos’ del Vaticano a una mujer. La elegida es Raffaella Petrini, una monja franciscana y politóloga de 52 años de origen romano.
Desde el inicio de su mandato, el Papa ha tratado de dar visibilidad a las mujeres, pero esta vez ha dado un paso más. Es la primera vez que asigna a una mujer el papel de secretaria general de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano.
Este puesto corresponde al de la vicealcaldía del Estado más pequeño del mundo. Las funciones son meramente de gestión. Sin embargo, Petrini tendrá que trabajar codo con codo con el nuevo gobernador, el arzobispo español Fernando Vérgez Alzaga, en temas de supervisión administrativa.
Será su responsabilidad controlar la Ciudad del Vaticano, donde se encuentran los Museos Vaticanos, joya de la corona. También estará al cargo de la coordinación de la policía, los bomberos y la sanidad.
Raffaella Petrini nació en Roma en 1969 y se licenció en Ciencias Políticas en la Universidad Internacional Libre de Guido Carli. Más tarde se sacó el doctorado en la Universidad Pontificia de San Tommaso d’Aquino, donde imparte clases de Economía del Bienestar y Sociología de los Procesos Económicos.
Pertenece a la Congregación de las Hermanas Franciscanas de la Eucaristía. Y hasta su nuevo nombramiento, era oficial de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. Ahora se ha convertido en la número dos del Vaticano y un símbolo para las mujeres de la iglesia católica.
