Alexander Kudlay, de 33 años, y Viktoria Pustovitova, de 29, eran una pareja residente de la localidad de Kharkiv, en Ucrania. Se hicieron famosos porque a través de las redes sociales iniciaron un reto en el que prometían permanecer encadenados, el uno al otro, al menos 90 días, con la excusa de salvar su relación.
Ir al baño, trabajar, cocinar, bañarse, eran actividades que debían hacer siempre juntos, encadenados, muñeca con muñeca. Presuntamente sus discusiones y desacuerdos constantes le llevaron a tomar esta medida, poco usual, para llevar a una pareja a la reconciliación. Se dice que incluso se casaron sin estar comprometidos.
Luego de pasar esos primeros 90 días juntos, decidieron extenderlo hasta los 123 días cuando finalmente decidieron romper las cadenas que los ataban, física y emocionalmente. Viktoria llegó a sufrir incluso lesiones en la piel producto del uso de las cadenas.
La expareja contó en una entrevista que separarse solo les ha traído bienestar en sus respectivas vidas individuales. “Quiero vivir mi propia vida y crecer como una persona independiente. Gracias a todos por apoyarnos. Ahora estamos a cierta distancia el uno del otro y somos más felices», explicaba Viktoria, a lo que Alexander respondió aliviado: «Por fin dispongo de algo de privacidad”.