Worldcoin ha sido cuestionada por autoridades oficiales en diferentes paises por su falta de garantías en seguridad. Quédate para saber más.
Worldcoin, la criptomoneda lanzada en julio de 2023 por Sam Altman, fundador de OpenAI, y Alex Blania, CEO de Tools for Humanity, enfrenta serias controversias a nivel internacional, especialmente en países como Italia, Argentina, España y Hong Kong, debido a preocupaciones sobre la transparencia en la recolección de datos biométricos.
Para obtener esta criptomoneda, los usuarios deben someterse a un sistema de reconocimiento de iris mediante dispositivos llamados Orb, lo que ha generado inquietud sobre la seguridad y el manejo de estos datos sensibles, ya que cualquier violación podría facilitar fraudes de identidad.
Según la descripción en su página web oficial Worldcoin «es una red financiera pública y de identidad digital, diseñada para estar al alcance de todas las personas, sin importar el país donde vivan, sus antecedentes o su situación económica». En otras palabras, busca democratizar el acceso financiero y plantea un camino hacia un ingreso básico universal financiado por inteligencia artificial.
Para recibir la criptomoneda, los usuarios deben demostrar su identidad humana mediante el escaneo del iris, evitando así la creación de cuentas falsas. Tras la verificación, se genera un código único almacenado en un “World ID”, que sirve como un pasaporte digital para diversas plataformas. La empresa asegura que las imágenes de los iris se eliminan inmediatamente después de la verificación y que los códigos biométricos no contienen información personal.
Pese a las garantías de seguridad, Worldcoin ha enfrentado investigaciones en varios países por el manejo de datos biométricos. En Alemania, por ejemplo, se espera una decisión sobre la seguridad de los códigos y las imágenes del iris recopiladas por la filial de la empresa en el país. En Hong Kong, la criptomoneda fue prohibida tras descubrirse que conservaba imágenes del iris durante una década. En Argentina, las autoridades han iniciado indagaciones por falta de transparencia, mientras que en España se denunció la recolección de datos de menores y en Portugal se cuestionó la presión ejercida sobre los usuarios para consentir el uso de sus datos.
A pesar de haber verificado a más de seis millones de personas y acumulado un valor estimado de 15 mil millones de dólares en criptomonedas, Worldcoin sigue bajo el escrutinio de las autoridades. La promesa de un ingreso básico universal y la inclusión financiera global son atractivas, pero la necesidad de claridad y seguridad en la gestión de datos sigue siendo una prioridad clave para los reguladores y usuarios por igual. El futuro de Worldcoin dependerá en gran medida de cómo aborde estos desafíos y asegure la confianza del público global.