Yves Saint Laurent era un genio de la moda pero también era un transgresor y una persona compleja y depresiva. Ese es el retrato que muestra la pelÃcula del realizador francés Bertrand Bonello, presentada hoy en la competición oficial de Cannes, y que resulta excesiva y, por momentos, grotesca. Un film que no cuenta con la autorización expresa del que fuera pareja y socio de Saint Laurent durante casi 50 años, Pierre Bergé, pero que tampoco nadie ha intentado parar, como señalaron esta mañana en rueda de prensa Bonello y los productores.
Dirigido por Bertrand Bonello, con guión de Thomas Bidegain y protagonizado Gaspard Ulliel. «Tras el último Festival de Cannes, hicimos un casting enorme y Gaspard Ulliel se hizo con el papel», explica para la revista GQ Nicolas Robert-Brigaud, codirector de Films Distribution. Encargado de la distribución internacional después de otros éxitos cinematográficos relacionados con la moda como Coco antes de Chanel y los documentalesLagerfeld Confidential o Yves Saint Laurent, L’amour fou.
 El film se concentra en el perÃodo comprendido entre 1965 y 1976, años que marcaron el apogeo creativo del diseñador francés y que culminaron con la Colección Rusa, considerada por muchos como una de las más influyentes de su carrera.