Ucrania hace uso de los perros robóticos BAD.2 para ayudar a sus soldados en la guerra que están librando contra Rusia.
Estas unidades robóticas avanzadas se están convirtiendo en un recurso crucial en la estrategia militar de Ucrania, presentando un nuevo desafío para las fuerzas rusas.
Los perros robóticos BAD.2 son drones terrestres compactos equipados con cámaras de video de alta definición, diseñados específicamente para operaciones de reconocimiento. Pueden llevar a cabo tareas de vigilancia detallada sin poner en riesgo la vida de los soldados.
Con una velocidad máxima de 15 km/h, estos dispositivos pueden moverse a través de trincheras, áreas boscosas y otros terrenos complicados donde los vehículos aéreos no tripulados (UAV) tradicionales podrían tener dificultades.
Su agilidad y versatilidad los convierten en herramientas invaluables para recolectar información en zonas peligrosas para los soldados. Su capacidad para maniobrar en áreas densas y posiciones ocultas los hace ideales para obtener datos críticos en lugares de difícil acceso para drones o soldados.
Según el informe de Bild, Ucrania ha desplegado más de 30 de estos perros robóticos en el conflicto en Donbás. Cada unidad, dependiendo de su modificación, tiene un costo que oscila entre €4,000 y €8,000.
El uso de estas unidades robóticas no solo potencia las capacidades de reconocimiento de las Fuerzas Armadas de Ucrania, sino que también representa un avance significativo en la tecnología militar aplicada en situaciones de combate real. Este desarrollo desafía las tácticas tradicionales e introduce nuevas dinámicas en el conflicto.
Sin embargo, el informe de Bild no especifica si se desplegarán más perros robóticos en los próximos meses.
No es la primera vez que Ucrania recurre a perros robóticos en sus operaciones militares. En junio de 2022, el Ejército de EE. UU. anunció que suministraría a Kiev dos perros robóticos diseñados para ayudar en la limpieza de campos minados y la gestión de otro tipo de artefactos explosivos.
Estos caninos robóticos demostraron ser tan efectivos como sus contrapartes vivos para detectar minas terrestres, y además no se ven afectados por distracciones.

Dos años después, soldados ucranianos de la 28ª brigada mecanizada independiente han comenzado a compartir sus hallazgos de pruebas de campo con un perro robótico en entornos de combate a través de Telegram.
Durante una demostración en un lugar secreto en Ucrania, el perro robótico, identificado como modelo «BAD One», realizó una serie de movimientos, incluyendo pararse, agacharse, correr y saltar, según las órdenes de su operador.
Una mano tecnológica para los soldados ucranianos
La capacidad de este robot para operar con sigilo y agilidad sugiere que pronto podría convertirse en un recurso valioso en las líneas del frente, especialmente dado que el ejército ucraniano enfrenta una escasez de personal para defenderse de la invasión rusa.
Diseñados para estar cerca del suelo y, por lo tanto, ser difíciles de detectar, estos perros robóticos pueden utilizar tecnología de imagen térmica para examinar trincheras enemigas e interiores de edificios en zonas de conflicto. Esta capacidad es particularmente útil para misiones de reconocimiento.
El operador, que prefirió identificarse como «Yuri», destacó las ventajas del perro robótico a los periodistas de AFP. Explicó que, aunque los soldados de reconocimiento suelen estar altamente capacitados y ser experimentados, enfrentan riesgos considerables.
Está equipado no solo para detectar minas y dispositivos explosivos improvisados, sino también para transportar hasta siete kilogramos (15 libras) de municiones o suministros médicos a ubicaciones críticas en el campo de batalla.
Yuri mencionó que, aunque no podía especificar el número de perros robóticos desplegados en Ucrania, se espera que su impacto sea significativo en la mejora de la efectividad operativa y la seguridad de los soldados.
Además, si los perros robóticos llegaran a ser capturados por las fuerzas rusas, una función de emergencia permitiría al operador eliminar todos los datos para evitar que se comprometa información sensible.