Estudios recientes han abierto nuevamente el debate sobre la consciencia en los animales. Aquí te explicamos que se ha descubierto.
Charles Darwin, reconocido por su teoría de la evolución, planteó una idea revolucionaria que ha generado debate durante más de un siglo: los animales también son capaces de sentir placer, dolor y emociones similares a las de los humanos. Sin embargo, esta visión fue rechazada por la comunidad científica durante mucho tiempo, ya que atribuir emociones o conciencia a los animales se consideraba impropio y sin fundamentos sólidos.
Darwin afirmaba que no existía una diferencia fundamental entre el hombre y los animales en cuanto a su capacidad de sentir, pero su sugerencia de que los animales piensan y sienten como los humanos fue vista como una herejía en su época. Esta percepción dominó durante décadas en el campo del comportamiento animal, donde proyectar características humanas en animales se consideraba un error sin base científica.
Sin embargo, en la actualidad, estudios recientes han revelado que especies como las abejas presentan comportamientos complejos que podrían estar relacionados con la conciencia. Investigaciones lideradas por el profesor Lars Chittka de la Universidad Queen Mary de Londres demostraron que las abejas no solo modifican su comportamiento tras experiencias traumáticas, sino que también son capaces de realizar actividades que parecen estar relacionadas con el disfrute.
Estas nuevas evidencias han motivado a científicos influyentes, como Jonathan Birch de la London School of Economics, a reconsiderar la posibilidad de que los animales posean algún grado de conciencia. Birch sugiere que aunque aún no se ha alcanzado una prueba concluyente, los descubrimientos actuales abren una «posibilidad realista» de que los animales, desde los simios hasta criaturas más simples como pulpos o abejas, podrían tener conciencia.
Cabe destacar que, para un grupo muy reducido de científicos, los animales sí tienen consciencia. Este hecho quedó evidenciado con la Declaración de Cambridge sobre la Conciencia, un manifiesto firmado en 2017 por 13 neurocientíficos de la Universidad de Cambridge en presencia de Stephen Hawking. Tras una investigación, concluyeron que los animales no humanos poseen consciencia. Así lo explican en el documento:
Las evidencias científicas indican que los animales tienen los sustratos necesarios para la conciencia junto con la capacidad de exhibir comportamientos con intenciones. Como consecuencia, el peso de las evidencias indica que los seres humanos no somos los únicos que poseemos los sustratos neurológicos que generan las conciencia. Los animales, incluidos los mamíferos, aves y muchas otras criaturas comparten dichos sustratos neurológicos.
Este enfoque ha impulsado un cambio en el pensamiento científico y está llevando a más estudios para explorar la conciencia animal. Investigadores como Kristin Andrews, de la Universidad de York en Toronto, promueven la necesidad de investigar más especies para entender mejor cómo perciben el mundo.
En definitiva, la idea de que los animales tienen conciencia está ganando terreno, lo que podría implicar una reevaluación de cómo tratamos y entendemos a los seres con quienes compartimos el planeta.
