Una esposa muy discreta
Luka Modric es uno de los jugadores con más atención mediática de La Liga y probablemente del mundo gracias a su talento innegable. El croata ya ha sido coronado el mejor jugador del mundo en 2018 y justo hace dos días fue uno de los principales protagonistas de la remontada épica del Real Madrid en el Santiago Bernabéu ante el PSG.
Sin embargo, su vida personal se mantiene muy sencilla. Su esposa valora la privacidad de la pareja más que todo y por eso es muy raro verla en las capas de las revistas, tal como las restantes compañeras de los futbolistas merengues.
Vanja Bosnic ni siquiera tiene Instagram, ya que ha abandonado su cuenta en 2017 y se dedica casi exclusivamente a cuidar de sus hijos. La croata prefiere vivir alejada de las cameras, así que las únicas oportunidades para fotografiar la mujer del centrocampista son en los eventos o galas en que acompaña a Luka.
Más de una década de relación
El amor entre Modric y Vanja es uno de los más duraderos que se conocen en el fútbol en España. El internacional croata ha conocido a su compañera en el distante año de 2006 cuando todavía estaba en su país representando al Dínamo Zagreb.
La economista de formación trabajaba en una agencia de representantes que tenía contacto directo con los futbolistas del club. Desde ahí ha surgido el interés por el que era uno de los mayores talentos de los azules y la pareja acabó por envolverse para nunca más dejarse.
Tras la transferencia de Modric para el Tottenham de Inglaterra en 2008, llegó también la tan esperada boda de los novios. La ceremonia ha ocurrido en mayo de 2010, el mismo año del nacimiento de Ivano, el primer hijo de la pareja.
Después de un proceso complicado para conseguir libertarse del club de Londres, en 2012 el capitán de la selección croata ha fichado con el Real Madrid y por supuesto, su familia se trasladó a la capital española, donde viven hasta el momento.
Un año más tarde ha llegado Ema, su segunda hija y ya en 2017 Sofía ha completado la familia Modric. A los 36 años, el futbolista sigue competiendo al más alto nivel y no se espera que abandone al Real Madrid. Los blancos se convirtieron en su casa y la vida que lleva con sus seres queridos en La Moraleja seguramente no le da ganas de irse.
