Calatrava, arquitectura defectuosa

Calatrava en ruinas. La Ciudad de las Artes y las Ciencias (CACSA) considera insuficientes las garantías dadas por el despacho de Calatrava y la Unión Temporal de Empresas para la reposición de la cubierta del Palau de les Arts de Valencia por lo que continúa con el proceso de demanda. Según anuncia la Generalitat en un comunicado, espera que durante el procedimiento legal contra el despacho de Santiago Calatrava y la UTE Constructora se llegue a un “acuerdo amistoso que satisfaga las condiciones de CACSA” para la reparación de la cubierta del Palau de Les Arts.

A pesar de que la nueva propuesta enviada por la UTE y Calatrava supone un “avance significativo” sobre la anterior, ésta “no garantiza suficientemente la responsabilidad solidaria de diez años que exigía CACSA para las obras de reparación de la cubierta del Palau de les Arts”, añade. La propuesta recibida ofrece como garantía de ejecución un seguro a todo riesgo de tres años y a diez años de responsabilidad civil. 

No es la primera vez que arquitecto tiene problemas con alguna de sus creaciones. Ya en el 2013, especialmente negro para el valenciano, fue denunciado por el gobierno italiano en concepto de “daños al erario público”, después de que el Ponte della costituzione ue el arquitecto construyó en Venecia. El proyecto, que inicialmente valía 3,8 millones de euros, acabó costando casi el triple, 11,2 millones; ante ello el Estado italiano demandó a Calatrava por errores en el diseño y en la ejecución por lo que le reclama que devuelva 3,8 millones de euros.

Cabe recordar que estos “daños al erario público” han sido mínimos comparado con el Palau de les Arts valenciano, que de los 84 millones de coste inicial se ha llegado a los 1.102,9 millones, según los cálculos de Esquerra Unida. Por otro lado, el Grupo Domeq también reclama a Santiago Calatrava 2 millones de euros por la reparación de la cubierta de las Bodegas Ysios que la empresa tiene en la Rioja Alavesa.

 En Oviedo, donde Calatrava ha construido otro gran edificio como es el Palacio de Congresos, la justicia ha condenado al arquitecto a pagar 3,3 millones de euros por los desperfectos que tiene el proyecto. Además este año otros proyectos que podrían acabar en la justicia son tres puentes construidos en la localidad holandesa de Haarlemmermeer, que se han oxidado parcialmente antes de cumplirse un año desde su inauguración, a la que asistió la propia reina Beatriz. El coste de la rehabilitación de estos desperfectos se ha llegado a cifrar en 50 millones de euros.

Pero también ha salido airoso, como la del puente Zubi Zuri sobre la ría de Bilbao por la que demandó al ayuntamiento y ganó el caso en 2009. El consistorio vizcaíno actuó sobre dicho puente ya que los peatones resbalaban sobre su superficie de cristal cuando llovía porque está hecho de losetas de cristal. Además los desperfectos causados suponían un gasto de 240 euros por cada loseta cambiada.

Ante esto el ayuntamiento optó por añadir una pasarela peatonal que diseñó el arquitecto japonés Arata Isozaki, y que conducía precisamente a las torres construidas por el propio diseñador nipón. La intervención supuso la demanda de Calatrava por “daños morales” al modificar su obra. La justicia dio la razón al arquitecto y condenó al ayuntamiento a pagarle 30.000 euros, pese a que Calatrava pedía 250.000 euros y la retirada de la pasarela.