Picasso TV, las conexiones del artista

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Desde hoy y hasta el próximo 16 de noviembre el Museo Picasso de Málaga presenta la exposición Picasso TV, que muestra vínculos insospechados entre algunas de las obras que el artista realizó en sus últimos años,  entre los años 1966 y 1972, y los programas que emitía la televisión francesa en aquel tiempo.

La exposición, que gira en torno a numerosos grabados de la Suite 347 y mostrará también dos óleos y fragmentos de programas de televisión  contextualizados en una época en la que la televisión popularizó espectáculos, deportes e informativos.

A principios de los años sesenta, Jacqueline Roque compró un aparato de televisión para entretenerse durante las largas horas en las que Picasso trabajaba en su estudio. Brassaï, en su libro Conversaciones con Picasso, asegura que éste veía la televisión con cierta regularidad, en particular programas de circo, de lucha libre, películas y series televisivas.

El artista, a quien siempre atrajeron las formas de expresión populares, empezó a interesarse por algunos programas tras ver imágenes de una de sus exposiciones en Londres y visionar la boda de la Princesa Margarita de Inglaterra con el fotógrafo Anthony Armstrong-Jones, boda que fue seguida por 20 millones de telespectadores en todo el mundo. El circo, el amor, los toros, el boxeo, la carnalidad… fueron las pasiones del joven Picasso, pasiones que en sus últimos años pudo revivir a través de una televisión que alimentaba la mirada voyeur que le caracterizaba.

La comisaria de esta exposición, Laurence Madeline, conservadora jefe de Musées d’art et d’histoire de Genève en Suiza, ha establecido conexiones entre la obra gráfica de Picasso y las imágenes televisadas, vinculando así la influencia de la televisión en los grabados de Picasso a partir de 1968.

En  la televisión de aquella época, afirma, “la acción, el encuadre, la narración y el movimiento, se encuentran exacerbados como en las últimas obras de Picasso”. Sostiene asimismo que en esos años el artista retomó en sus grabados el blanco y negro – único formato de televisión hasta 1968 -  y que en algunos de la Suite 347 el encuadre cambia acercándose al 4:3 del televisor. Señala además cómo frente a la inmovilidad de las escenas circenses de los años 1904 a 1920, los saltimbanquis, payasos y artistas ecuestres de la Suite 347 están llenos de movimiento.

La exposición presenta cincuenta y siete obras de arte entre las que se encuentran cincuenta y tres grabados, dos litografías y dos óleos, estos últimos realizados por Picasso de 1968.

Se trata de primeros planos de hombres vestidos con sombreros y ropajes, conocidos con el nombre genérico de Mosqueteros, que evocan películas históricas. Fragmentos de películas y series completarán esta exposición producida por el Museo Picasso Málaga y con la colaboración del Kunstmuseum Pablo Picasso Münster y de la Fundación Bancaja, Valencia.


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