El melanoma en España se multiplica por 10 en los últimos 20 años

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La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) ha advertido del aumento de incidencia del melanoma, uno de los tumores malignos de la piel, especialmente desde los años 90 en nuestro país, incluso en aquellos con tasas bajas, con una tendencia a duplicarse en un periodo de 10 a 15 años.

Según ha explicado en un comunicado, la mayor incidencia se registra en países con fuerte irradiación solar y con una población blanca no autóctona, lo que sucede principalmente en Australia, Nueva Zelanda, Norte América y Sudáfrica. En Europa es más frecuente en el norte y en el oeste con población con piel muy blanca, expuesta al sol sobre todo en verano.

Actualmente, se diagnostican unos 160.000 casos al año en todo el mundo (79.000 hombres y 81.000 mujeres). La incidencia de melanoma en España sigue una evolución similar a la del resto de países habiéndose multiplicado por 10 en los últimos 20 años y actualmente se diagnostican unos 3.600 casos anuales.

Como en el resto de Europa, es un tumor más frecuente entre las mujeres (2,7 por ciento de los cánceres femeninos) que entre los hombres (1,5 por ciento). La incidencia en nuestro país se puede considerar alta (tasa ajustada mundial en 2002: 5,3 nuevos casos por cada 100.000 habitantes/año en hombres y 5,5 en mujeres), con un ascenso muy importante los últimos veinticinco años.

Factores de riesgo

Algunos de los factores de riesgo que tienen una posibilidad mayor de presentar melanoma son, entre otros, tener más de 50 lunares comunes; tener un nevo displásico (lunar poco común); personas que han presentado al menos una quemadura grave por el sol con ampollas tienen una posibilidad mayor de melanoma o el tiempo de exposición al sol durante la vida.

Para el diagnostico de un melanoma, se suele seguir la regla ‘ABCDE’, que describe sus características en un estadio inicial. Así, hay que tener en cuenta la asimetría, borde irregular, color, cambios en el diámetro y evolución del lunar.

Pese a que la supervivencia a cinco años en los años 70 se situaba, según los datos de la Sociedad Americana de Oncología Médica (ASCO), en torno al 82 por ciento, hoy supera el 92 por ciento, lo que supone una ganancia del 10 por ciento en 40 años.

Este incremento se debe a múltiples factores: concienciación de la población del riesgo de la exposición solar y el empleo de factores protectores solares, campañas de divulgación informando de que las lesiones cutáneas sospechosas requieren valoración por un dermatólogo, avances en técnicas diagnósticas y quirúrgicas, el abordaje multidisciplinar, y más recientemente el conocimiento molecular de alteraciones genéticas que conducen a cambios en las vías de señalización intracelulares, el desarrollo de fármacos anti-diana y la potenciación de la inmunoterapia como una estrategia terapéutica.


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