Escolares de Sevilla envían una señal hacia el futuro

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El pasado mes de enero la campaña ¡Despierta Rosetta! (Wake Up Rosetta) hizo que llegaran a la ESA más de 200 vídeo selfies de todo el mundo, que recibieron en total unos 75.000 votos. Entre los diez vídeos mejor valorados estaba el del Colegio Público ‘Peñaluenga’ de El Castillo de las Guardas, cerca de Sevilla y como premio a su creatividad, alumnos y profesores de esta escuela han participado en la transmisión al espacio de una señal de radio a través de la antena de 35 metros de la ESA en Cebreros (Ávila).

Según ha anunciado la Agencia Espacial Europea (ESA por sus siglas en inglés), la campaña fue creada para celebrar la activación de su nave Rosetta, que tras viajar diez años por el espacio interestelar –gran parte de ellos en hibernación- se acerca a su objetivo, el cometa Churyumov-Gerasimenko.

La señal lanzada son los 10 mejores vídeos de la campaña, convertidos en un mensaje que se adentra en el espacio profundo a la velocidad de la luz y la estación escogida para su envío se comunica regularmente con Rosetta.

Los alumnos visitaron ESAC, el Centro Europeo de Astronomía Espacial de la ESA, en Villanueva de la Cañada -cerca de Madrid-, donde se les mostró el centro de operaciones científicas de Rosetta.

“En solo un segundo, la señal enviada superó la órbita de la Luna; en cinco minutos pasó cerca de Mercurio, en su órbita alrededor del sol; y en, aproximadamente 30 minutos estaba lejos de la Tierra como la propia Rosetta”, según indicó el analista de misión en el Centro Europeo de Operaciones Espaciales (ESOC), Markus Landgraf.

La estación de Cebreros se usa para enviar telecomandos a misiones como Mars Express, Venus Express, Rosetta y Gaia, y para recibir los datos científicos que recaban estas naves. En el futuro, se usará para misiones como BepiColombo, ExoMars y Juice, destinadas a Mercurio, Marte y Júpiter, respectivamente.

Inaugurada en 2005, es la segunda en el trío de antenas de espacio profundo de la ESA, de 35 metros de diámetro -las otras dos están en New Norcia, Australia (DSA 1), y Malargüe, Argentina (DSA 3)-. De las antenas usadas para el control de satélites, estas tres están entre las más sofisticadas y avanzadas tecnológicamente, y pueden contactar con misiones incluso en órbita de Júpiter.


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