Un estudio revela gran cantidad de basura en el océano

Comparte este articulo

Un estudio internacional con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha revelado que en zonas profundas del océano se acumulan botellas, bolsas de plástico, redes de pesca y todo tipo de basura de origen humano.

La basura se ha localizado por todo el Mediterráneo, el Ártico y en el Atlántico, desde la plataforma continental europea hasta la dorsal mesoatlántica, la cordillera submarina que divide el océano de norte a sur y que se halla a unos 2.000 kilómetros de la costa.

Según ha anunciado el CSIC, los investigadores destacan que la basura es un grave problema en el ecosistema marino, ya que algunos animales pueden confundirla con comida e ingerirla. Estos mueren ahogados por los microplásticos o también por desnutrición debido a la obstrucción de sus estómagos. También corales y peces pueden quedar atrapados en los aparejos de pesca y redes abandonados, fenómeno que se denomina ‘pesca fantasma’.

Para el muestreo, los investigadores lanzaban una red de malla fina y de cada captura se clasificaba, por un lado, la biomasa y por otro la basura, separándola por tipos: plástico, metal, cristal, aparejos de pesca u otros tipos de basura.

En el estudio también se han tomado imágenes submarinas de video para observar la abundancia de basura en diferentes puntos del fondo oceánico.

La investigadora del CSIC Eva Ramirez-Llodra, del Instituto de Ciencias del Mar, ha explicado que un descubrimiento” interesante” son los depósitos de escoria (clinker) en el fondo marino. La escoria es el residuo del carbón quemado por los barcos de vapor a partir del siglo XVIII. “Sabíamos que hay residuos de escoria en el mar, pero ahora hemos visto que hay una gran acumulación bajo las rutas modernas de navegación, lo que indica que los principales corredores marítimos no han cambiado en dos siglos”, ha destacado.

Además, el estudio encontró basura en todos los emplazamientos examinados: el plástico formaba el 40 por ciento y los aparejos de pesca hundidos el 34 por ciento. También se halló vidrio, metal, madera, papel, ropa, vasijas, y materiales sin identificar.

En este trabajo, que se publica en la revista PLOS ONE, han participado 15 instituciones de Europa, entre ellas el Instituto de Ciencias del Mar del CSIC.

Dirigido por la Universidad de las Azores, es resultado de la colaboración de dos trabajos de investigación: el proyecto Mapping the Deep Project, liderado por la Plymouth University, y el proyecto europeo HERMIONE, coordinado por National Oceanography Centre, ambos de Reino Unido.


Comparte este articulo