Un espacio que es muy difícil compartir

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Con motivo de la celebración, el sábado 19 de abril, del día internacional de la bicicleta,  quiero hacer una reflexión sobre el peligro que supone para los peatones que los ciclistas compartan con éstos su espacio, entendiendo por su espacio las aceras de una ciudad que, en muchas ocasiones,  no está preparada para este menester.  Tampoco los colectivos en sí están preparados para convivir,   pues una de las carencias de este país, entre otras muchas, es la educación urbana.

No pretendo con esto, de ningún modo, atacar a un grupo de ciudadanos que lo único que está haciendo es ejercer su derecho a practicar un deporte que se ejercita al aire libre. Solo quiero constatar un hecho y este es que ciclistas y peatones no pueden convivir  porque esto supone un peligro manifiesto para la integridad física de unos peatones que ven como este espacio, que desde siempre ha sido suyo, se ve de repente invadido por una serie de vehículos de dos ruedas que  o bien deberían circular por las carreteras, o bien tener su propio espacio, solo para ellos, donde poder ejercitar su deporte sin dañar a nadie o que ellos mismos salgan dañados.

Y el caso es que ya lo tienen pues desde hace años existen zonas habilitadas para ellos como el famoso Pasillo Verde o un carril que discurre por la carretera de la Coruña y el de reciente creación que pasa por la Puerta del Sol y por la Calle Mayor.  Entiendo que antes la dificultad era poder acceder a ellos para ciclistas que no vivían al lado, pero tras la nueva legislación que permite viajar en transporte público, como el metro, no veo  ya donde está el problema. Por cierto me parece muy buena medida ésta  ya que por un lado evita en cierto modo la circulación de bicis por las carreteras de Madrid y por las aceras. Y además se les está otorgando algo a lo que, a mi modo de ver, tenían derecho. Por todo eso no veo motivo ni razón alguna a esta manía de invadir las aceras de Madrid, cuando ellos ya tienen espacios habilitados solo para ellos y por los cuales los peatones no debemos ir, aunque he de decir a su favor que esto no siempre es así, ya que los peatones también se empeñan una y otra vez en invadir ese espacio.

Los ciclistas  llevan  años exigiendo un respeto que, por otro lado,  no tienen con  los peatones que está totalmente indefensos ante ellos , pues ha llegado un momento en que circular por las aceras de la capital se ha convertido en una carrera de obstáculos sobre todo si eres un anciano o un niño pequeño. Pero la cuestión  es que este colectivo llevaba años pidiendo una solución, haciendo ver lo peligros que es para ellos circular por las carreteras,  y las autoridades responsables   se han lavado las manos dejándolos simplemente circular libremente por un espacio que siempre ha sido de los peatones  o creando la llamada Senda Ciclable en el parque de la M-30. Esta senda  no es más que lo mismo, pretender que dos colectivos compartan algo que es imposible de compartir ¿Y quienes salen perdiendo?, los peatones por supuesto,  que se tienen que retirar o echarse a un lado cuando un montón de bicicletas vienen unas detrás de otras, y eso cuando no vienen todas juntas, pasando por detrás de ellos, por delante o por los lados a toda velocidad, sin avisar porque sencillamente piensan que ese espacio es solo suyo y que no lo tienen porque compartir con nadie.  Y yo me pregunto,  ¿quién les metió tales ideas en la cabeza?

Llegados a este punto la cuestión es  ¿son ellos los que piden respeto? El respeto es recíproco y no se puede exigir o pedir  cuando ellos mismos no están dispuestos a darlo.

¿Pero quién tiene la culpa de todo esto? A mi modo de ver, ni la tienen los ciclistas ni la tienen los peatones, la tienen un montón de políticos que no tienen ni idea de lo que están haciendo. Con lo fácil que hubiera sido crear en Madrid Río un espacio para  ciclistas y otro para peatones claramente delimitado uno de otro, pues es lo suficientemente grande para ello,  concienciando eso sí, a cada uno de los colectivos a que el respeto empieza por no invadir el carril del otro.  Con esto también me dirijo a aquellos peatones que en las zonas de Madrid donde existe ese carril bici no lo respetan y caminan por él sin tener en cuenta que eso está destinado para que circulen unos vehículos de dos ruedas que si te atropellan te pueden hacer mucho daño, incluso matar y eso lo sé por experiencia. Pero aunque el peatón en este caso lo haga mal, el ciclista no tiene un permiso especial ni una ley de corso para atropellarlos,  simplemente tiene todo el derecho de recriminarlo al igual que el peatón tiene el mismo derecho en caso contrario.  Y también me dirijo a aquellos ciclistas que teniendo un espacio para ellos, invaden sin problemas el carril del peatón ocasionando con ellos más de un percance, pongo como ejemplo el puente de Madrid Río que permite el paso por encima del parque desde la Calle Antonio López hasta el paseo de Yeserías. En este puente están delimitados y perfectamente señalados el carril bici y el espacio para el peatón y ni unos ni otros lo  respetan. Y para colmo,  si haces ese tipo de recriminación, arriba mencionada,  nunca es bienvenida sino recibida con una serie de insultos personales que no es necesario reproducir y así no se puede avanzar ni ir por la vida.

Entiendo que para los ciclistas es muy peligroso circular por las carreteras ya que en este caso son ellos los que están indefensos frente a unos automóviles cuyos conductores tampoco los respetan y es por eso que necesitan un espacio solo para ellos bien delimitado y diferenciado del que utilicen los peatones. En Madrid río hay sitio suficiente para eso, el problema es que quien diseño ese parque se empeño en meter un modelo que, si bien funciona en otras ciudades europeas, cosa que dudo, aquí en España está claro que no, por lo menos en Madrid.

Hay quien puede decir que estoy equivocada, invito a ese alguien a pasear por este parque y que lleve consigo niños, perros o un anciano en silla de ruedas o un andador. También van a ampararse en que desde que se creó no ha habido ningún tipo de problemas, claro que no, menos mal que no los ha habido…todavía…pero cuando pase los responsables de haberlo evitado se echaran las manos a la cabeza ya que en este país tiene que pasar algo gordo para que los mencionados responsables empiecen a tomar medidas.

En Madrid Río, hay por supuesto unas normas a seguir  y es que los peatones tienen preferencia y las  bicis no pueden circular mas allá de una velocidad concreta, el tema es que eso no se cumple, los peatones no son respetados, no tienen esa preferencia y la velocidad es mucho más alta de la permitida. Invito, como ya he dicho antes,  a todos aquellos que no me crean a darse un paseo por Madrid Río desde la Plaza de  Legazpi a Príncipe Pio y que lo hagan a riesgo de repetirme, llevando niños o una persona anciana con ellos.

Nada mas inaugurarse ese parque y ante la situación que estaba generando, muchos vecinos se dirigieron  por escrito al Ayuntamiento de Madrid denunciado la situación y como respuesta nos dijeron que ese espacio era para todos y que todos deberíamos poner de nuestra parte y que los niños en esa zona tiene que ir de la mano de sus padres, sin  correr y sin moverse. Vamos a ver, si es un espacio para todos ¿Por qué los ciclistas se creen con todo el derecho y con ningún deber o viceversa?, ¿cómo es posible que alguien pretenda que unos niños vayan por un parque de la mano de sus padres? Cuanto más lo pienso más absurdo me parece. Pero en una cosa sí tenían razón, todos deberíamos poner de nuestra parte. Ante las constantes quejas, las autoridades competentes se limitaron a poner el parche de siempre, dibujando en el suelo unas bicicletas en las cuales va impresa una velocidad determinada y delante de ellos a un peatón indicando que tienen preferencia. Se dedicaron a poner carteles indicando e informando en qué consistía esa Senda Ciclable  y a dejar constancia de que los peatones tienen la preferencia, y con eso se lavaron las manos si pensar que aquí hacemos todos lo que nos la da la gana sino hay alguien que nos vigile. Eso sí parece ser que han  puesto agentes de policía o de movilidad no sé muy bien de cuál de los dos cuerpos, para vigilar pero yo casi no los veo, aunque no viene mal que se sepa de su presencia.

Y esto en cuanto a ese espacio de reciente creación pero, ¿qué hay de las aceras de Madrid? algunas  de ellas tienen las medidas necesarias para poder dividirlas en dos y crear un carril bici, pero otras no y a pesar de que, parece ser que en virtud de la ley,  los ciclistas tienen prohibido circular por esas aceras más pequeñas,  una vez más  la susodicha ley no se cumple y los ciclistas campan por  doquier en ese espacio en detrimento de un peatón que se ve obligado a caminar pegado a la pared para no ser atropellado, eso sin mencionar el peligro que puede llegar a suponer el cruzar de un lado a otro de la acera o que la bicicleta te pase a toda velocidad por detrás sin siquiera avisar de que va a hacerlo.

 

Hace poco hablando del tema, una persona me dijo que la culpa es de los peatones que no tienen ningún respeto y yo me quedé a cuadros ¿Qué respeto tienen que tener unos peatones que lo único que hacen es circular por las aceras e ir de un lado a otro de las mismas? Aunque sí deben tenerlo, como ya he dicho antes, cuando hay un carril bici pues bien cierto es que todos, y digo todos, tendemos a invadirlo y a meternos por él. Del mismo modo los ciclistas deben guardar ese mismo respeto cuando el carril bici no está bien delimitado o se trata de una acera en donde, según la ley, podemos ir ambos colectivos. Los ciclistas en este caso tienen que pensar que por allí también van personas entendiendo por personas a gente de todas las edades, niños pequeños, jóvenes, gente de mediana edad y ancianitos, algunos de ellos físicamente inestables o con andadores,  que no tienen la menor oportunidad ante ellos.

Según mis informaciones se va a poner en práctica en el Paseo de la Castellana de Madrid, algo que por lo visto en Barcelona está funcionando y que de tener éxito puede convertirse en un paraíso para las bicicletas. Por lo visto se va a poder incluso alquilar bicis e incluso van a instaurar un modelo nuevo, unas bicicletas eléctricas menos pesadas. Esto no me parece mala idea, ya que toda iniciativa que signifique mejorar la calidad de vida de la ciudad para mi es bien  recibida. El problema es, el mismo, ¿por dónde van a circular estas bicicletas?, ¿han tenido en cuenta a los peatones?, ¿habrá en Madrid algún lugar que también pueda ser un paraíso para los peatones?

Hace cosa de tres años, yo fui atropellada por una bicicleta en un parque en donde NO estaba delimitado el carril bici y donde cinco minutos antes había visto pasar a unos ciclistas por el carril contrario al que yo iba. Según testigos del suceso el ciclista en vez de frenar para intentar esquivarme sin peligro ni para él ni para mi, aceleró en un acto de prepotencia increíble. El resultado, ambos caímos al suelo de una forma bastante aparatosa. No sé que le pasaría a él, solo sé que se marchó tan fresco montado en su bicicleta después de hacer el paripé, yo acabé en un hospital con un hombro roto.


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