Las sensaciones que provocan los museos, a examen

Comparte este articulo

museoEl Laboratorio Permanente de Público de Museos, iniciativa de la Subdirección de Museos Estatales, ha publicado un nuevo informe en el que intenta profundizar en la experiencia vivida por los visitantes de los museos estatales dependientes del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Para ello se ha preguntado a los visitantes de doce museos cómo valoraban su vivencia en el museo en términos tanto cognitivos como psicológicos y emocionales, analizando variables relativas al confort de la visita, al aprendizaje obtenido en la misma, la relajación lograda, la fascinación experimentada, la diversión, el ensimismamiento o la felicidad sentida durante su estancia en el museo y la relación de todo ello con la satisfacción final de la visita.

Los resultados globales del informe ofrecen una media de 7,4 sobre 10 en términos de satisfacción de la experiencia vivida en los museos estatales, superando la media el Museo Sorolla, el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida o el Museo del Traje, con resultados y experiencias altamente gratificantes para quienes los visitan.

La intención última del estudio es identificar las sensaciones que hay que favorecer o provocar, y de todos los demás estímulos que pueden componer la visita al museo, para que el visitante salga satisfecho, reafirmado, con el convencimiento o el sentimiento de que acaba de vivir una experiencia grata y placentera y con el deseo de volver al museo.

Las experiencias positivas más frecuentes en casi todos los museos fueron la relajación, la significación o sensación de estar realizando algo de interés para el individuo, la capacidad necesaria para seguir el discurso y propuestas del museo, la orientación y el confort. Aunque estas sensaciones las tiene la mayoría de los visitantes de todos los museos analizados, en algunos de ellos aparecen con más facilidad.

Otras sensaciones analizadas y diferentes son la confianza, la sensación de control sobre las propias decisiones, la diversión, la felicidad y el aprendizaje. Menos comunes resultan experiencias como la fascinación o el asombro, el ensimismamiento o la inmersión, un estado de concentración tal en lo que se está realizando que hace perder la noción del tiempo.

El análisis global realizado es  una evaluación indirecta de la capacidad de los museos de provocar reacciones dirigidas a la activación de sentimientos, la imaginación, los recuerdos o los conocimientos previos, entre otros aspectos, para favorecer el aprendizaje y el espíritu crítico.


Comparte este articulo

Leave a Reply

Your email address will not be published.